Hay situaciones en las que probablemente no seamos la mejor combinación.
Si buscas una agencia tradicional, con un equipo numeroso, un proceso rígido y una estructura corporativa clásica, lo más adecuado es contratar una agencia.
Si tu proyecto necesita disponibilidad inmediata y ya tengo la agenda cerrada, prefiero ser transparente para que no tengas retrasos.
Si ya tienes una idea exacta y solo necesitas a alguien que la ejecute sin aportar criterio, te irá mejor con un perfil más técnico y económico.
Si el proyecto requiere una especialista ultra específica en un área muy concreta, es preferible acudir a alguien dedicado solo a eso.
Si no consideras el diseño como una herramienta estratégica, no tendría sentido intentar convencerte. No encajaríamos en enfoque.
Y si simplemente no conectamos a nivel de metodología o visión, lo más sano es escoger a alguien con quien te sientas en sintonía desde el principio.